Este fin de semana estuve viendo,
con la atención dispersa, una película típica de sábado por la tarde de cuyo título
no puedo acordarme. Se trataba de ese tipo de película centrada en un instituto
américano, con el chico popular, la chica inadaptada (o viceversa) y como no,
el baile. Vamos, la típica película que te permite que la tele haga compañía de
fondo mientras trasteas con el ordenador, trabajas en tareas rutinarias, o
charlas con tu pareja.
Participación femenina en #TecnologicaSC
Ayer tuvo lugar en Tenerife un
gran evento: Técnológica13. IIIEncuentro de Innovación y Sociedad del Conocimiento.
Desde que me enteré gracias a
Twitter que se volvería a celebrar, me apresuré a adquirir mi entrada para no
perdérmelo.
Recuerdo que, cuando asistí el
año pasado, me dio bastante pena que tan sólo participara como ponente una mujer
(Carmen Escalona, fundadora de Charhadas.com).
Recuerdo que vinieron a mi cabeza
unos cuantos nombres de mujeres relevantes del sector, que seguramente tendrían
mucho que aportar, entre ellos el nombre de Patricia Araque, co-fundadora de Ellas 2.0. Así que, cuando
leí su nombre en el programa tuve una razón extra para acudir al evento.
Además, esta vez se había incrementado el número de ponentes femeninas con
Blanca Moreno, responsable de comunicación de Womenalia.
La intervención de Patricia no
defraudó mis expectativas. Me pareció interesante, enriquecedora y motivadora.
Destacaré las siguientes conclusiones que saque de su ponencia:
-
Está claro que la tecnología está cambiando el mundo y
en lucha por construir una sociedad mejor es deseable que las mujeres
participen activamente en ese cambio. Sería algo beneficioso para todos.
-
El emprendimiento de base tecnológica es un sector,
como tantos otros, dominados por los hombres.
-
La inseguridad constituye un gran freno para el
emprendimiento femenino.
A juzgar por los tuits referidos
a su intervención, creo que gustó bastante y muchas emprendedoras tecnológicas
se sintieron orgullosas, mientras que otras nos sentimos animadas a serlo.
Sin embargo, cuando se habla de
algún tema desde una perspectiva de género, siempre hay alguien que lo
considera negativo, que afirma que no es necesario, o incluso me atrevería a
decir que se siente ofendido. ¿Por qué
hablar de una realidad referente a las mujeres provoca ese tipo de reacciones?
Voy a citar los tuits que
llamaron mi atención y las reflexiones que me suscitaron.
Tuit:“¿Por qué en vez de hablar de hombres y mujeres no se habla de validez
y capacidad sin mirar el sexo?”
Y yo me planteo lo siguiente:
Ante el hecho de que tan sólo existe
un 3% de mujeres emprendedoras de base tecnológica, si hablamos de validez y
capacidad, ¿deberemos entender que ese bajo porcentaje se debe a una carencia
de estas dos cualidades? ¿Por qué ignorar una participación femenina tan baja
en algo que está provocando tantos cambios? Creo firmemente que analizar las
causas de algo que, cuando menos, nos resulta llamativo, lejos de ser
perjudicial puede ser muy enriquecedor, esclarecedor y que en lugar de restar,
suma.
Otro tuit: “Me gustó mucho la charla de @patriciaaraque, pero creo que a veces
diferenciamos mucho a las mujeres y hace más mal que bien”
No creo que la afirmación
correcta sea que “diferenciamos mucho a las mujeres”. Nadie diferencia a las
mujeres porque sí. La realidad social de una mujer, aun hoy, aunque nos creamos
muy modernos y muy evolucionados, sigue estando muy lejos de la realidad social
de un hombre. Blanca Moreno aportó datos claros de la falta de participación
femenina en cargos directivos. Las desigualdades están ahí, formando parte de
nuestra realidad, no veo por qué aludir, reflexionar e incluso trabajar para
hacer desaparecer esas desigualdades pueda ser perjudicial.
Último tuit al que haré
referencia: “todavía se sigue hablando de
hombres/mujeres en estos eventos??Me recuerda a TEDxValenciaWomen”
No tengo ni idea de lo que pasó
en TEDxValenciaWomen, pero lo que me llama la atención de este tuit es la
pregunta, la cual parece que hubiera sido formulada por alguien que ha hecho un
viaje en el tiempo desde el pasado y se sorprende de que las desigualdades de
género aun no hayan desaparecido. Pero la cuestión es que hoy, en el año 2013,
tan sólo 82 años después de que se reconociera por primera vez en nuestro país
el sufragio femenino, las desigualdades siguen vigentes y no mencionarlas no
creo que tenga ningún sentido.
Para terminar, me gustaría animar
a cualquiera que pueda estar leyendo este artículo, que intente hacerlo con la
mente abierta y receptiva, libre de prejuicios, de pensamiento único y de ideas
rígidas, que se anime a reflexionar sobre el tema y, por supuesto, a compartir
sus conclusiones.
| Compartir | 0 |
Mad Men y sus personajes femeninos
Me gusta Mad Men.
No es el tipo de serie que
engancha por su intriga desde el primer capítulo. Es más bien una serie que va
creciendo en cada capítulo y te va dejando cierto regusto amargo mezclado con
inquietud.
En algún lugar leí (no recuerdo
dónde) que la serie había sido criticada por mostrar actitudes machistas, como
si eso la convirtiera de inmediato en una serie machista.
Yo no creo que sea machista, al
menos no más machista que la industria cinematográfica americana, donde las
actrices tienen sus días contados cuando empiezan a cumplir años, pero ese es
otro tema.
La serie muestra un machismo
claro, rotundo, contundente y absolutamente crudo. Tan sólo muestra la realidad
de una época, los años 60, en un entorno
social muy definido: la alta burguesía.
Creo que la serie tiene muchas
virtudes, tanto en contenido como en continente, pero me voy a centrar en algo
que me gusta especialmente: el tratamiento de los personajes femeninos.
Las mujeres adquieren, en esta
serie, gran protagonismo. Gran parte de la trama se centra en ellas y creo que
muestran muy bien diferentes tipos de mujeres intentando encontrar su lugar en
un mundo de hombres.
Nos centraremos en los tres
personajes femeninos principales. Tres mujeres muy diferentes, pero igual de
apasionantes.
Betty Daper: De una belleza
elegante muy del estilo de las mujeres de Hitchcock, esta mujer encarna a
la perfecta esposa. Perfectamente arreglada e impecable de la mañana a la noche,
inteligente, con buena conversación, elegante y con clase, resulta la
acompañante ideal para las cenas de negocios de su marido, y una excelente
anfitriona. A pesar de tener todo lo que “una mujer puede desear” (una familia
modelo de la que ocuparse, un marido guapo y de éxito, una bonita casa con
sirvienta, bonita ropa, etc) vemos desde el inicio de la serie que no está
bien. Tiene síntomas extraños (vamos, que la pobre está frustradísima en su
perfecta vida de ama de casa) y empieza a acudir a un psicólogo, al que su
marido llama por teléfono tras cada consulta para saber de su estado, como si de una niña se tratara. El personaje
evoluciona y tiene momentos grandiosos en los que parece que se ha vuelto loca.
Joan
Holloway: Es una belleza exuberante, lo sabe y lo explota. Con su preciosa melena
roja, su piel aterciopelada y sus curvas, es la sensualidad personificada. Conoce
bien las reglas del juego y, aunque tiene un buen puesto en la empresa (es la
jefa de las secretarias) sabe perfectamente como funcionan las cosas. Sabe
torear a los hombres de su entorno con una facilidad pasmosa, conoce sus puntos
débiles y sabe cuando y cómo tocarlos. En ocasiones puede dar una imagen de mujer
fría y calculadora, pero es tan sólo una superviviente.
Peggy Olson: Si los dos
personajes anteriores se caracterizan por una belleza evidente, en este caso es
más bien todo lo contrario. Peggy no es la típica mujer guapa, y aunque muchas
veces recibe muchas burlas de sus compañeros de oficina, es mucho más agraciada
que algunos de ellos. Es un personaje que evoluciona y sorprende a partes
iguales. Si empieza pareciendo una jovencita inocente, insegura y tonta,
enseguida nos demuestra que sabe arreglárselas solas, que es capaz de sacar su
peor carácter hasta la crueldad y que no va a dejar que nada se interponga en
su camino. Encarna a la mujer que asciende, la que consigue ocupar un puesto de
responsabilidad donde no hay ninguna otra mujer, la que trabaja codo a codo con
los hombres, la que tiene que luchar cada día para que la tomen en serio y la
traten con respeto.
La verdad que si tuviera que elegir cuál de ellas es mi favorita, no sabría cual elegir. Cada personaje es interesante a su estilo, y con todas llegas a empatizar. En general, empatizo también con muchos de los personajes masculinos de la serie, aunque tengan en bastantes ocasiones actitudes indeseables, pero eso, tal vez, en otro post.
¿Sigues la serie?
¿Cuál de estos tres personajes es tu favorito?
Te esperamos en los comentarios.
| Compartir | 4 |
En la escuela no nos hablaron de mujeres
Ya estamos en Marzo y el próximo viernes tendrá
lugar el Día Internacional de la Mujer. Por este motivo, esta semana he
decidido que escribiré una serie de post relativos a la mujer. Espero que estos
post os animen a reflexionar y a participar compartiendo, desde el respeto,
vuestras opiniones e ideas.
En estos días estoy leyendo Un cuarto propio,
de Virginia Woolf. Se trata de un ensayo en el cual, partiendo de la
premisa "la mujer y la novela", la autora reflexiona sobre la
condición femenina y se pregunta el por qué de las desigualdades (eso, hasta lo
que he leído)
![]() |
| Un Cuarto Propio. Virginia Woolf |
No voy a hacer una reseña o una crítica del libro
en este post. Mi intención es compartir con vosotras algunas reflexiones que su lectura han despertado en mí. No he
podido evitar hacerme las siguientes
preguntas:
§
¿Cómo es posible que a lo largo de mi formación
académica nunca nos hicieran leer (y
analizar) un texto de Virginia Woolf?
§
¿Cómo es posible que, en las clases de historia,
nunca se nos hablara de feminismo y
de los cambios sociales que este provocó?
Tengo la sensación de que, cualquier cosa que
tenga que ver con la historia de la
mujer y su papel en la sociedad, ha sido siempre tratado como algo secundario y anecdótico.
Hace unos años me preparé unas oposiciones a
enseñanza secundaria de Geografía e Historia, aunque soy de Bellas Artes, pero
esa es otra historia.
El caso es que, cuando estaba estudiando el tema
de la Revolución Francesa y La Declaración de los Derechos del Hombre y
del Ciudadano, me puse en el lugar de un alumno de secundaria.
Seguramente, si nadie me lo aclarase, pensaría
que cuando se dice "hombre" se hace referencia al ser humano, y
que al decir "ciudadano" se emplea el masculino genérico y que se
hace referencia a ciudadanos hombres y a ciudadanos mujeres.
Pero nada más lejos de la realidad. De hecho, Olympe
de Gouges, escritora, dramaturga y política francesa, escribió la Declaración
de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana.
¿Es tan difícil mencionar que el documento más
importante de la revolución francesa no tenía en cuenta, en absoluto, a las
mujeres?
¿Ocupa demasiado tiempo mencionar la existencia
de Olympe de Gouges y que en su Declaración de los Derechos de la Mujer y de la
Ciudadana se trata por primera vez la igualdad
de derechos o la equiparación
jurídica y legal de las mujeres en relación a los varones?
¿Por qué nadie nos mencionó la existencia de este
texto?
¿Por qué, a lo largo de toda la educación
secundaria no se menciona a Olympe de Gouges, Virginia Woolf, Simone de Beauvoir,
o tantas otras mujeres de indudable importancia histórica?
¿No sería mucho más enriquecedor que el sistema
educativo diera su lugar a las mujeres en la historia?
¿Qué pensáis vosotros? ¿Os habéis planteado estas
cuestiones en algún momento? ¿Creéis que existe suficiente información en
nuestra sociedad sobre las mujeres en la historia?
| Compartir | 4 |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




