Cuando empieza a acercarse la
primavera algunos medios empiezan a bombardearnos, sobre todo a nosotras, con
la idea de que debemos adelgazar, y si no que se lo pregunten a
Sarai Llamas.
“Operación Bikini” resonará en
nuestras cabezas como se nos ocurra ojear de pasada algunas de las revistas
femeninas de la consulta del dentista.
Yo he decidido declararle la
guerra a la operación bikini, y con esto no quiero decir que me vaya a poner a
comer como si no hubiera un mañana y en lugar de ser sirena quiero convertirme
en ballena. No, no es eso, no me entendáis mal. Le declaro la guerra a la
operación bikini porque lo considero una solemne estupidez que ha hecho mucho
daño. Estar gorda es un rollo, tanto en invierno como en verano. Eso es así.
Los kilos de más molestan, y no es cuestión de estética, o no es sólo eso. ¿Qué
más da que vaya a llegar la primavera? ¿Qué más da que llegue el calor y vaya a
mostrar más partes de mi cuerpo? Parece que, como en invierno vas más tapadita,
no se te notan tanto los kilos, y si los demás no los notan, entonces no
importa.
Con la operación bikini el
mensaje que recibo es que debo adelgazar para los demás, y debo hacerlo rápido
con la dieta de la alcachofa, la dunkan, la de patatín o la de patatán, que te
harán bajar un montón de kilos en pocas semanas. Y esto es malo, del mismo modo
que con los años, y después de haber probado muchas dietas, he llegado a la
conclusión de que estar a dieta es malo. ¿Por qué? Por que lo asumimos como una
fase temporal, en la que lo importante es lo rápido que bajes de peso y que se
te note cuanto antes, y siempre habrá un momento en que te olvides de todo y
vuelvas a ganar los kilos perdidos. Sobre este tema os recomiendo
encarecidamente este
post. De verdad, si el tema de los kilos de más es una constante en tu vida, y en
algún momento te has planteado algo parecido a lo que estoy escribiendo, tienes
que leerlo, porque te encantará.
Yo no quiero hacer más dietas. Yo
quiero aprender a cuidarme, poco a poco y sin prisas. Me importa un pimiento
que sea verano o invierno. Tengo claro que si como lo que mi cuerpo necesita,
los kilos irán desapareciendo.
Las personas con tendencia a
engordar, muy habitualmente, tenemos una mala relación con la comida, en el
sentido que canalizamos nuestra ansiedad con la comida. Lo malo es que no la
canalizamos comiendo zanahorias, apio o manzanas, sino con papas fritas,
galletas, dulces o demás comida basura. Yo creo que más importante que bajar
kilos para estar monas en verano y poder lucir bikini sin complejos, es
aprender a mejorar nuestra relación con la comida. Aprender a escuchar a
nuestro cuerpo, a interpretar sus señales. Y es que cuando nos alimentamos mal,
nuestro cuerpo se queja de múltiples formas, pero si queremos somos capaces de
ignorarlo.
Así que aquí estoy, sin hacerle
maldito caso a la operación bikini, pero intentando cada día alimentarme mejor
y más sano.
Si os interesa el tema de la
alimentación os recomiendo seguir el siguiente blog:
Lo que dice la ciencia para adelgazar. Es genial porque ofrece información muy valiosa apoyada en todos los estudios
científicos que se hayan hecho sobre el tema.
Y vosotros, ¿qué opináis? ¿también
queréis matar a la “Operación Bikini”? ¿Qué experiencia tenéis con las dietas?
¿lucháis desde hace mucho contra esos kilos de más?
¡Vamos! ¡Animaros a comentar y a
compartir!!